El sector detecta dificultades para encontrar personal cualificado. El alto coste de la vivienda se convierte en el principal hándicap.
La Asociación de Empresarios de Dominio Público Marítimo Terrestre de Mallorca (ADOPUMA) afronta con buenas perspectivas el arranque de la temporada turística 2025. Según las estimaciones recogidas entre sus asociados, se prevén niveles de ocupación que oscilan entre el 70% y el 90 por ciento para Semana Santa y los meses fuertes del verano, lo que supone una mejora respecto al año anterior.
“Este año el calendario juega a favor. Al caer más tarde la Semana Santa, los establecimientos tienen margen para abrir en mejores condiciones, y confiamos en una buena campaña”, explica el presidente de ADOPUMA, Onofre Fornés, quien añade que la oferta complementaria de playa “sigue siendo un motor clave de empleo y valor añadido en zonas turísticas de Mallorca”.
No obstante, el sector sigue afrontando algunos problemas. Uno de ellos es la dificultad para encontrar personal cualificado, especialmente de fuera de la isla. Aunque se han mejorado las condiciones laborales y se trabaja en planes de formación interna, el alto precio de la vivienda supone un obstáculo. “Es difícil atraer talento si no hay acceso a alojamiento asequible. Este es un problema que va más allá de la estacionalidad”, señala Fornés.
Otro punto crítico es la lentitud administrativa en la tramitación de concesiones y licencias. A las puertas de Semana Santa, algunos negocios aún no tienen resuelta su adjudicación definitiva. “Pedimos más agilidad y seguridad jurídica. Necesitamos saber con tiempo si podremos abrir o no, para poder invertir y organizar plantillas”, subraya el presidente de la asociación.
Por otra parte, el sector ha reforzado su compromiso con la sostenibilidad. Muchos establecimientos han implantado medidas de eficiencia energética, reducción de plásticos y sistemas de reciclaje y gestión responsable de residuos. Algunos incluso han comenzado procesos de certificación en restauración sostenible. “El turismo de calidad también se construye desde los detalles, y en nuestro sector hay una apuesta decidida por la sostenibilidad y adaptarse a los retos medioambientales”, destaca Fornés.
Desde ADOPUMA recuerdan por último que los chiringuitos y servicios de playa no solo enriquecen la experiencia turística, sino que cumplen una función fundamental en la promoción de una oferta de turismo de calidad en la isla. Por ello, reclaman una mayor coordinación institucional y una hoja de ruta clara que permita consolidar esta actividad como parte esencial del modelo turístico balear del futuro.