La protagonista de ‘La Promesa’ ha muerto poniendo fin a una era en el exitoso serial de las tardes de La1.
Era la crónica de una muerte anunciada y nada falló. De hecho, el propio avance del capítulo de la tarde ya dejaba claro que Jana moría y citaba a los seguidores a las 23 horas para presenciar como su muerte quebraba el corazón de su amado Manuel y de su hermano Curro.

La casualidad quiso que su muerte haya llegado el mismo día en el que ‘Sueños de libertad’ despide, también muerto por un tiro, al personaje de Alain Hernández.

La tristeza invadía el palacio de La Promesa frustrando la historia de esa protagonista que llegó el primer día buscando una venganza y acabó muerta y sin poder descifrar la verdad. Por medio, se enamoró y luchó, pero la frustración es una sensación que reina en gran parte de la audiencia que tras más de 500 capítulos han quedado sin la satisfacción de ver triunfar a Jana.

El slogan con el que La1 anuncia su serie reza: ‘Una mujer, una venganza y una gran historia de amor’. Han acabado con la mujer y con su romance y la han dejado sin su ansiada venganza. Esto es, sin duda, el germen del enfado de muchos de los fieles que han seguido atentamente la historia cada tarde.

Jana ha muerto siguiendo el ya clásico esquema de una herida de gravedad, que la lleva al borde del abismo para dar esperanzas y terminar acabando con su vida. Es la misma dinámica que ya siguieron con Feliciano, que llegó incluso a levantarse de su lecho de muerte pareciendo que se había recuperado.
Una serie diaria de larga duración debe hacer malabarismos con sus tramas para mantener pegados a los espectadores al tiempo que lidia con los deseos y ofertas de sus actores. La marcha de Ana Garcés era algo que debía entrar en los planes de productores y guionistas. A buen seguro, la actriz que ha encarnado a Jana no anunció su salida con dos días de antelación. Los guionistas eligieron darle unas migajas acelerando los descubrimientos en relación a la muerte de su madre y enfrentándola a la marquesa de cara. No obstante, no le dieron certezas ya que por medio estaba Leocadia protagonizando un cruce de acusaciones que llenaba de dudas el relato. Y entonces, Jana recibió un disparo mortal quedando todo inconcluso.

Lo que deja la muerte de Jana es un misterio que señala de lleno a la marquesa. Todos le dan la espalda porque todas las pistas la acusan. Cruz asegura que ella no ha disparado el gatillo.

Cruz es detenida y tiene que dejar La Promesa sintiendo el desprecio y el rechazo de su familia. Manuel es el más duro dejándole claro que desea que muera en su celda sola y olvidada. Le asegura que no la va a recordar y que negará conocerla. Sus últimas palabras son un «te quiero» para Alonso y una promesa de regreso.
Las consecuencias de todo se traducen en la retirada por parte del rey de la baronía de Linaja a Curro y del marquesado de Luján a Alonso.

Un inicio prometedor
Josep Cister Rubio y los narradores de ‘La Promesa’ supieron enganchar a los espectadores con una historia cargada de romance, misterio, humor y venganza. Prepararon una mezcla muy bien equilibrada y cuidada que funcionó a las mil maravillas como potente elixir de seducción. Jana Expósito llegó al palacio buscando a los asesinos de su madre y a su hermano. Todo sucedió muy rápido en el primer capítulo. Le contó a Tomás (Jordi Coll), el hijo de los duques, lo que pretendía y él anunció que tenía la solución a su enigma. Esa misma noche fue asesinado por su madrastra Cruz (Eva Martín) silenciándole y dibujando a un personaje potente capaz de todo, que se había enfrentado de lleno a Jana. Además, la chica cruzó su mirada en un amor a primera vista con Manuel (Arturo García Sancho) sin saber que era el otro hijo de los marqueses y en el mismo episodio de salvó la vida dando inicio a ese romance épico que prometía la serie. Todo funcionó como una perfecta máquina engrasada y la audiencia fue creciendo día a día logrando desbancar a la veterana ‘Amar es para siempre’ de Antena 3. Pero ese mismo éxito se convirtió en una condena para las tramas. Se optó por ralentizar el ritmo incorporando personajes e historias de relleno y dejar la narrativa principal en pausa. Han tenido que transcurrir dos años para que se produzcan avances en el misterio de la muerte de Dolores. Y lo han hecho porque la protagonista dejaba el show. Jana se va de la serie ‘La Promesa’ sin la satisfacción de descubrir la verdad que la trajo.
Éxito de audiencia
La emisión especial de este miércoles por la noche fue un rotundo éxito. Firmó su máximo histórico con 1.506.000 espectadores y un destacado 17.3 por ciento de cuota. Este dato, unido al estreno de ‘La Favorita 1922’ en Telecinco el lunes certifica el interés de los espectadores por los culebrones de época en prime time.

Por la tarde, los dos capítulos también lideraron su franja. Lograron 1.214.000 fieles con un 15.3 por ciento de cuota y 1.222.000 con el 14.9 por ciento.