Cort perseguirá a los autores de pintadas vandálicas en Palma y los sancionará con multas de hasta 3.000 euros dentro de la ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica en la Ciudad.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés ha prometido mano dura contra el incivismo en la ciudad. La herramienta para conseguirlo será la aprobación inicial en Junta de Govern de la Ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica, anunciada este miércoles y que “responde al compromiso de trabajar para corregir las actitudes incívicas que alteran la convivencia, que atentan contra el patrimonio, el mobiliario urbano y, en definitiva, contra lo que es de todos y entre todos tenemos el deber de cuidar”.
Los graffitis son una constante en paredes y mobiliario urbano, que llenan de garabatos y pintadas la ciudad provocando una degradación visible.

Los artífices de estas pintadas no tienen miramiento y plantan sus firmas y mensajes en cualquier lugar, con independencia de que puedan ser espacios con gran valor patrimonial. Desde ARCA se lleva años pidiendo mano dura y una respuesta inmediata por parte del consistorio para borrarlas y frenar su proliferación.

Por ello, Cort ha determinado que las degradaciones graves en cualquier bien público, mobiliario urbano o infraestructuras del servicio público, incluidas las pintadas vandálicas, serán consideradas infracciones muy graves, con sanciones de hasta 3.000 euros.
Los menores que cometan esta infracción tendrán a sus padres o tutores como responsables civiles. Por su parte, el Ayuntamiento podrá proceder con la limpieza o reparación de los daños con cargo al infractor.